Ayer por la mañana mientras
desayunaba decidí sintonizar CNN noticias con la periodista Carmen Aristegui y
durante algunos minutos hablaban de la noticia de moda: “supersueldos para los
consejeros del IFE, los mejor pagados del país, con sueldo neto de 159,903
pesos , más que el Presidente del Tribunal Electoral, unos recursos multimillonarios
presupuestados al IFE que son arrancados de un país pobre , al que, en
retribución , le ofrecen “democracia” y le dan a entender que la misma consiste
en dar a las masas la opción de votar por los candidatos propuestos por el
mismo sistema de poder y que por supuesto se encargan de perpetuar una política
contraria a los intereses de las mismas masas que votan por ellos. Sin embargo con el paso de los años la
credibilidad del IFE ha ido a la baja ya que se ha comprobado que este
instituto es incapaz de prescindir a los intereses creados, un ejemplo de esto sucedió
durante la competencia de 2006, donde se avizoraba el enfrentamiento de Andrés
Manuel López Obrador y de Felipe Calderón y fueron los partidos quienes tomaron
de rehén al instituto. En octubre de
2003 fue la maestra Elba Esther Gordillo quien junto con el panista Germán
Martínez operó en la elección del nuevo consejo, y así la historia del IFE está
llena de manipulaciones de los partidos en un instituto que debería estar por
encima de los partidos. En cuanto al
dictamen sobre gastos de campaña en donde se asegura que el Movimiento
Progresista de Andrés Manuel López Obrador rebasó el tope con 63 millones de
pesos levantándole una multa de 129.8 millones de pesos y a la coalición de
PRI-PVEM nunca le detecta rebase de gastos en la campaña de Enrique Peña Nieto
me parece irrisorio y ridículo ya que todo el país se entero del reparto de
monederos electrónicos a miles de personas para comprar el voto del PRI, así
que esta medida podrá ser formalmente legal pero sustantivamente no tiene
credibilidad. Entre los errores más
evidentes y contradictorios del IFE se encuentran los distintos criterios para
auditar a uno y otro partido por ejemplo se dividió los gastos del PRI entre
los 365 participantes en la contienda; es decir entre 300 candidatos a diputados,
64 a senadores y uno a la Presidencia. De ahí que a Peña Nieto sólo se le
sumaron porcentajes mínimos del gasto y por eso nunca rebasó el tope de
campaña, es decir, una gorra con las iniciales de EPN se contabilizó en 12
centavos, y una con el nombre de López Obrador, en 12 pesos, pues nunca dividió
el gasto para el Movimiento Progresista.
Como usted puede ver estimado lector esto es algo muy grave ya que estas
maniobras de la Unidad de Fiscalización para salvar al PRI del llamado Monexgate
afectan a Enrique Peña Nieto porque deslegitiman su Presidencia. El IFE está en quiebra pues ha demostrado
ser un instituto que no funciona y cuesta muy caro sin embargo en estos momentos
está naciendo otro monstruo ya que la Secretaría de Gobernación publicó en esta
semana en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se reforman,
adicionan y derogan diversas disposiciones de la Constitución Política, en
materia política-electoral y con la que se establece que el IFE se transformará
en Instituto Nacional Electoral (INE)...

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