REFORMAS


Cada vez que enciendo la radio no puede faltar el bombardeo publicitario que halaga la puesta en marcha de la reforma energética, y la posterior lavada de cerebro en donde nos dicen que nos hará bien a todos, ya que bajaran de precio la luz y el gas.    Sin embargo el propósito tales reformas que impone al país Estados Unidos a través de la mano de sus  gerentes con domicilio temporal en Los Pinos es otro completamente distinto.   Desde las reformas tan lacerantes para la conciencia nacional como la educativa que tiene como fin la privatización de la educación, ha salido a relucir la sumisión a los dictados del Banco Mundial que es realmente quien mueve los hilos en la construcción de un Estado global por medio de la imposición de sus propios intereses favoreciendo estas grandes tendencias retrógradas que tienen como fin la transición de la identidad nacionalista-latinoamericana, hacia una nueva identidad llamada globalización.   Desde los años 80s. se han reducido considerablemente los salarios enriqueciendo a un pequeño sector de la población y a los inversores extranjeros, por eso el país norteamericano a puesto un especial énfasis en evitar a toda costa una apertura democrática ya que se podría poner en peligro estas relaciones especiales, si llegara al poder a un gobierno interesado en desafiar a EU.    Durante esos años México fue abanderado como un triunfo del libre mercado y un modelo para otros hasta que su economía se colapsó en 1994, año a partir del cual los salarios han caído más de un 25 %.    Hoy vivimos proyección global de una estrategia de dominación imperialista que utiliza el neoliberalismo como su modo de ser, pero que se ramifica y extiende, constituyendo un verdadero paquete integrado ya que a cambio de sus préstamos, el Monetario Internacional impone la “liberalización”, una economía abierta a la penetración y control de los Estados Unidos afirmando aún más el poder en manos de las clases opulentas y los inversionistas extranjeros, una clase relativamente cómoda que los sirve, y una masa enorme de gente empobrecida, sufridora.  Estas nuevas reformas lejos de beneficiarnos acrecentara el desempleo ya que las empresas requerirán solo mano de obra barata, educada y fácil de explotar.  El especulador financiero George Soros en su libro: La crisis del capitalismo global, menciona “Hay muchos recursos para llevarse, y muchos trabajadores baratos para las plantas de montaje, pero primero hay que  imponerles el sistema capitalista y al conseguir que lo acepten, entonces podremos explotarlos fácilmente, y procederemos como con Brasil o México”.  La única verdad de todo esto es que hoy los intereses que apuntan a una competencia sin reglas y debemos preguntarnos amable lector: ¿somos un país altamente competitivo?
 
 
 

 

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