En estos últimos días se ha intensificado el bombardeo de noticias sobre el caso específico de los profesores que se oponen vigorosamente a la reforma administrativa y que las dos principales empresas televisoras de nuestro país no se han dado el tiempo de permitir que comisiones representativas de los maestros en lucha den a conocer su postura, sin embargo, como ya es costumbre no sujetan el género noticioso a la consignación de hechos, incluyendo ciertas notas y opiniones que buscan inducir en el público determinadas reacciones favorables al gobierno en turno. Esto ha generado que ahora el movimiento de profesores contra la reforma educativa haya hecho plantones durante horas afuera de instalaciones de las televisoras demandando que su voz sea transmitida sin manipulaciones y en proporción al tiempo que en su contra les han dedicado, en respuesta a esto los medios televisivos insisten en mantener políticas informativas correspondientes al autoritarismo más primitivo, diseñadas para servir al poder, manipular a los televidentes, denostar y confundir respecto a movimientos sociales que surgen por la inconformidad de algunos por la forma de gobernar del presidente en turno. En especial las compañías Televisa y Televisión Azteca, actúan con base en una evidente unilateralidad ofensiva y abusiva, escamoteando o manipulando detalles de las notas netamente informativas, utilizando éstas para dar pie o justificar desde formatos “noticiosos” la inserción de opiniones siempre favorables al poder y descalificatorias de movimientos o protestas sociales. En complicidad para llevar a cabo el atraso de nuestro país, Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego han ayudado de manera determinante al sostenimiento del modelo político y económico que ha institucionalizado la injusticia y la desigualdad en México y se han esmerado en aportar desde sus pantallas contenidos y opiniones solamente favorables a las cúpulas y en desacreditar, ridiculizar y satanizar la oposición a ese sistema dominante. Voy a darle un consejo querido lector y espero no me lo tome a mal. Si de verdad quiere hacer algo por este país, apague su televisor, o cuando menos no vea programas de estas dos compañías televisoras, incúlquelo a sus hijos, platique con sus vecinos y compañeros de trabajo, creemos una red, enseñémosle a las televisoras que el cliente es el que manda, que queremos más objetividad… Si son importantes las marchas y los plantones para concientizar, pero no son la solución, al enemigo hay que pegarle donde más le duela, y este generalmente es el dinero, que se verá reducido para estas compañías si disminuye su nivel de audiencia (por favor no digamos “rating” estamos en México)… La próxima vez que tenga ganas de ver la tele, por favor lea un buen libro…

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