Un tema muy recurrente los últimos meses en el muro de muchas personas es la inquietud acerca de la posible privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex), y yo como mexicano no estoy exento de esa preocupación, debo decir que desde hace aproximadamente 25 años se encuentra en proceso de una "privatización tangencial" con el fin de obtener recursos para tapar los huecos del Fobaproa que dejaron el gobierno de Vicente Fox y los anteriores. Existen cinco categorías y la combinación de estas es la que ayuda a aclarar el porqué de los altibajos del petróleo las cuales son el económico, el financiero, el especulativo, el desinformativo y el geopolítico. El problema en nuestro país es que no tenemos banca, mientras en el mundo las principales cinco compañías trasnacionales petroleras están ligadas a las cinco principales bancas; de esa manera tienen acceso inmediato a créditos, mientras en México 92 por ciento de la banca, en términos de capitalización de mercado, es decir, lo que se cotiza en la bolsa, está en manos extranjeras. Desde el gobierno de Miguel de la Madrid, ha comenzado el desmantelamiento paulatino de Pemex. Ernesto Zedillo llegó a la locura de dividirlo en cuatro pedazos para vender uno por uno, pero se le vinieron encima los tiempos geopolíticos. Los gobiernos neoliberales siguen sin entender que debemos tener una banca en capacidad de financiar, primero, la educación de nuestros ingenieros; sin embargo ya no saben cómo ocultarnos que les urge tapar los boquetes financieros que vienen desde el Fobaproa mediante la venta de Pemex. Pero esta privatización no pueden hacerla frontal porque saben que van a chocar con el país. Sin embargo Pemex sigue siendo una mina de oro que se ha dilapidado y para que siga siendo explotada convenientemente hay que cambiar el modelo del Banco de México, quitarle su autonomía, que fue lo que se hizo en Rusia y Venezuela. En la nación venezolana, había mucho petróleo, pero el país no crecía porque las petroleras se llevaban todo. Fue entonces cuando el presidente Hugo Chávez cambió el esquema, le quitó la autonomía al banco central y en ese momento comenzó a crecer. Quizá a algunos no les guste el estilo o la forma, pero el presidente Chávez Jugo de maravilla. Petróleos de Venezuela se volvió una verdadera empresa nacional; mientras que en México Pemex parece más una trasnacional. Si estuviera en manos calificadas, México sería una de las grandes potencias mundiales, como Rusia…

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