Hoy hablare otra vez de Cuba estimado
lector, esa pequeña isla del Caribe que nunca pudo ser para España, ni ha
podido ser para Estados Unidos y desgraciadamente tampoco para los cubanos. Sin embargo se ha convertido en un pueblo que
a contracorriente de tantas críticas a podido mantenerse erguido frente al
vecino imperial desde 1783 cuando afirmaba John Adams, presidente de EU: “Las
islas del Caribe constituyen apéndices naturales del continente americano. Cómo
resistir la convicción de que la anexión de Cuba será indispensable para la
continuación de la Unión…” Y desde
entonces uno de los propósitos expansionistas de EUA, ha sido no sólo incluir los
territorios mexicanos de Texas, Nuevo Santander, Coahuila, Nuevo México, parte
de Nueva Vizcaya y Sonora, sino también la isla de Cuba, como parte natural de su
República”. De esta manera EU a triplicado
la extensión original de su territorio, de la misma manera como ocurría en la
edad media, ya lo dijo alguna vez José Martí nuestro genio de la América
mestiza: “Esos republicanos de cartón alegan la fuerza y el tamaño como derecho
divino nuevo, y destino manifiesto e imperio natural e irresistible que les
autorice a salir de bandidos por el mundo embolsándose pueblos como se
embolsaban castillos los condes feudales…”
Desde las declaraciones de John
Quincy Adams Cuba ha venido a ser, por una multitud de razones, de
trascendental importancia para los intereses políticos y comerciales de Estados
Unidos que siempre ha estado esperando que la isla termine por anexarse debido
a que es incapaz de sostenerse por sí sola.
En 1898, la flota de guerra de EU bloquea la Isla e invade Santiago de
Cuba apoderándose de la bahía de Guantánamo y al poco tiempo aparece la llamada
“Enmienda Platt”, en la cual queda asentado que para poner en condiciones a
Estados Unidos de mantener la independencia de Cuba y proteger al pueblo de la
misma, así como para su propia defensa, el Gobierno de Cuba venderá o arrendará
a los Estados Unidos las tierras necesarias para carboneras o estaciones
navales en ciertos puntos determinados que se convendrán con el Presidente de
los Estados Unidos. El analista Tosté
Ballart ha afirmado que: “La base naval norteamericana en la bahía de
Guantánamo, hija de la Enmienda Platt, ha desempeñado un importante papel en la
política agresiva imperialista: su estratégica posición geográfica facilita la
rápida movilización táctica de tropas intervencionistas hasta diferentes puntos
de las Antillas y Centroamérica, como en la invasión de Santo Domingo, en 1965,
para aplastar el levantamiento constitucionalista. Parte de las tropas de EU
movilizadas para dicha operación procedían de la base de Guantánamo”. Cierta noche de marzo de 1901, en La Habana,
30 mil manifestantes salieron a la calle con antorchas, banderas, estandartes
para dar a conocer la proclama: “¡Nada de carboneras! ¡Nada de mutilar el
territorio nacional! ¡Viva Cuba libre, nada de carboneras!, pero la
respuesta de Platt, el autor de la Enmienda fue la siguiente: “0 aceptan todos
y cada uno de sus artículos, o de inmediato y hasta que los acepten ocupamos la
Isla…” En abril de 2005 aparece una nota en
Estrasburgo, Francia del Consejo de Europa donde aceptan que EU emplea la
tortura en el centro de detenciones de presuntos terroristas en la base naval
de Guantánamo. Las circunstancias que rodean las detenciones de EU en
Guantánamo no respetan la ley en aspectos como la tortura y el trato cruel,
inhumano o degradante de los 520 detenidos procedentes de más de 40 países. La historia, querido lector, no es eso que
enseñan los libros de Historia, no lo que vemos en los noticieros, ni lo que
dicen los periódicos. La historia es
un gigantesco basurero que han pretendido tapar, pero debido a que se ha
convertido en un relleno sanitario despide un gran hedor que podemos percibir si ponemos un
poquito de atención…

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