VIOLENCIA SOMOS TODOS

¿Quién es la víctima y quién es el verdugo? La víctima somos todos nosotros, y todos nosotros el verdugo de todos, somos los protagonistas de todo lo que está ocurriendo en este país  ayer en Tlatelolco y hoy en Ayotzinapa.    Todo en el mundo gira alrededor de las masas: los sistemas fascistas, los gobiernos autocráticos, los partidos políticos, los organismos sociales y los credos religiosos. Todos ellos gravitan en derredor de esas masas que para el capitalismo salvaje solo sirven para ser gobernados según.   Estos viejos sistemas que nos gobiernan por asunto de ventaja personal y de grupo, han terminado por convertir a esas masas en  rebaños de perplejos.   Sin embargo como lo dice perfectamente Noam Chomsky “Frente a la masa qué distinto el individuo de ideales…” El individuo es único, irrepetible e impredecible, siempre rebelde a la mediocridad, rehúsa la vocación de esclavo, tiene carácter, inteligencia, personalidad y al tener ideales es capaz de pensar, de crear estrategias, de avanzar solo, a acierto y error, por caminos que abre  al andar, como dice Antonio Machado.   Pero hay que tener cuidado porque también suele ocurrir, dicen Freud y algunos más,  que en ocasiones ese mismo individuo, por el peso de la soledad del que avanza sin más compañía que la de la propia libertad, llega a rendirse y se integra a la masa de entes todos iguales entre sí, y entonces desciende varios peldaños en la escala de la civilización,  su alma individual se diluye en el alma colectiva y sus pensamientos y acciones, al ser de la masa, son ahora impulsivos, tornadizos, viscerales, irreflexivos. Su actividad intelectual se ha erosionado en la misma medida en que se acrecentó su integración a la masa irreflexiva. El individuo se tornó bárbaro y es arrastrado por los movimientos espontáneos y la violencia, la ferocidad, el entusiasmo y el heroísmo de los seres primitivos.      Ya en su nueva condición al ser uno más de la masa, el individuo sacrifica fácilmente su interés personal al interés colectivo. Ha perdido su personalidad consciente y sólo obedece a las sugestiones del patriarca al que la masa buscó para acatar  su liderazgo porque necesita ser dominado, subyugado, tener y mantener a su  amo.    Ese es el e éxito del sistema de poder, de  los fascismos, de los falsos profetas.  Por eso ocurren tantas desgracias como las que estamos viviendo, por que el individuo se deja llevar en masa a enfrentar a su amo sin más estrategia que su entusiasmo, sin saber que este amo no tiene vocación de suicida. Ocurrió que el Doctor Jekyll se transformó en Mr. Hyde, y ya convertido en masa se dispone a enfrentar al mundo ¡A hacerse justicia por propia mano!, pero sin conocer lo que es justicia, sin estudiar las leyes y cuando no se la ha leído, se va por la puerta falsa… La violencia.


1 comentario:

  1. Nuestra naturaleza animales sociales nos traiciona. El pertenecer a un grupo, aun si viola el intelecto, valores, y experiencia, es mas fundamental que nuestro individualismo. -Miriam

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